CENSUS: La Pregunta Que Quizás Los Latinos Pueden Confundir!

Los datos resultantes del mismo se utilizarán para asignar más de 1,5 billones de dólares en fondos federales, estatales y locales, y esa es apenas una de las razones por las que se necesita precisión. La representación política a través de los distritos electorales también se decide a partir de esos números.

Giovanny Hernández, coordinador del censo para NALEO (Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Designados) recientemente tuvo una probadita del problema durante un entrenamiento en Maywood, una pequeña ciudad al sureste del centro de Los Ángeles que es casi completamente latina (97.7%).

“Estuve hablando con un grupo formado por organizaciones locales que trabajan en la difusión del censo”, dijo Hernández. “Les pedí que rellenaran el cuestionario del censo sólo como un ejercicio. Imprimí el formulario y les di unos minutos para que lo respondieran. La mayoría de la gente dijo posteriormente que las preguntas ocho y nueve, las dos últimas, eran ‘confusas’ y no sabían cómo responderlas”.

Esas preguntas se refieren al “origen hispano” y a la raza de cada persona censada.

La octava pregunta pide a los individuos que indiquen si son de origen hispano y ofrece una opción de posibles respuestas afirmativas: (mexicano, puertorriqueño, cubano y otro hispano).

La novena pregunta se refiere a su raza, proporcionando cinco categorías generales: Blanco, Negro, Indio Americano, una lista de opciones asiáticas y un espacio para escribir bajo la opción abierta “Alguna otra raza”.

Este es básicamente el mismo formato utilizado en los censos de 2000 y 2010. ¿Cuál es el problema? Según la investigación de la propia Oficina del Censo, un porcentaje significativo de latinos tuvo dificultades en responder a una pregunta separada sobre la raza, y no estaban necesariamente satisfechos con las opciones de respuestas disponibles.

Los datos resultantes del mismo se utilizarán para asignar más de 1,5 billones de dólares en fondos federales, estatales y locales, y esa es apenas una de las razones por las que se necesita precisión. La representación política a través de los distritos electorales también se decide a partir de esos números.

Giovanny Hernández, coordinador del censo para NALEO (Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Designados) recientemente tuvo una probadita del problema durante un entrenamiento en Maywood, una pequeña ciudad al sureste del centro de Los Ángeles que es casi completamente latina (97.7%).

“Estuve hablando con un grupo formado por organizaciones locales que trabajan en la difusión del censo”, dijo Hernández. “Les pedí que rellenaran el cuestionario del censo sólo como un ejercicio. Imprimí el formulario y les di unos minutos para que lo respondieran. La mayoría de la gente dijo posteriormente que las preguntas ocho y nueve, las dos últimas, eran ‘confusas’ y no sabían cómo responderlas”.

Esas preguntas se refieren al “origen hispano” y a la raza de cada persona censada.

La octava pregunta pide a los individuos que indiquen si son de origen hispano y ofrece una opción de posibles respuestas afirmativas: (mexicano, puertorriqueño, cubano y otro hispano).

La novena pregunta se refiere a su raza, proporcionando cinco categorías generales: Blanco, Negro, Indio Americano, una lista de opciones asiáticas y un espacio para escribir bajo la opción abierta “Alguna otra raza”.

Este es básicamente el mismo formato utilizado en los censos de 2000 y 2010. ¿Cuál es el problema? Según la investigación de la propia Oficina del Censo, un porcentaje significativo de latinos tuvo dificultades en responder a una pregunta separada sobre la raza, y no estaban necesariamente satisfechos con las opciones de respuestas disponibles.

Sostiene un informe de NALEO, basado en datos del gobierno, que “entre 2000 y 2010, la población clasificada como ‘Alguna otra raza’ creció en una cuarta parte. Para 2010, el 6% de todos los encuestados del censo decenal – 19,1 millones de personas – se identificaron como “Alguna otra raza”, y el 97% de esos 19,1 millones de individuos eran latinos”.

De hecho, en el censo de 2010, más del 43% de los latinos eligieron “alguna otra raza” o no respondieron a la pregunta sobre la raza en absoluto. En el 2000, el 48% se identificó como “blanco” y en el 2010, lo hizo el 53%.

Investigación y un cambio de opinion

Los activistas insisten en que los latinos deben llenar la pregunta sobre la raza “con la mayor precisión posible”. Si lo dejan en blanco, la Oficina del Censo usará otros datos para inferir o “imputar” de qué raza son.

La raza se utiliza, entre otros datos, para informar la política sobre el voto, la vivienda, el empleo, la educación y la atención de la salud.

“El problema potencial son los datos defectuosos, un retrato inexacto de los latinos que termina teniendo el efecto de no poder hacer cumplir leyes como la Ley de Derecho al Voto y muchas otras”, dijo Hernández.

Los activistas insisten en que los latinos deben llenar la pregunta sobre la raza “con la mayor precisión posible”. Si lo dejan en blanco, la Oficina del Censo usará otros datos para inferir o “imputar” de qué raza son.

La raza se utiliza, entre otros datos, para informar la política sobre el voto, la vivienda, el empleo, la educación y la atención de la salud.

“El problema potencial son los datos defectuosos, un retrato inexacto de los latinos que termina teniendo el efecto de no poder hacer cumplir leyes como la Ley de Derecho al Voto y muchas otras”, dijo Hernández.

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